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domingo, 23 de mayo de 2010

LOS AMIGOS DE UPYD DE GETAFE FELICITAMOS LAS FIESTAS A TODOS LOS VECINOS

Aprovechamos nuestro medio más directo, nuestro blog, para comunicarnos con nuestros vecinos y felicitarles las fiestas de este 2010. Y aunque sea un año de pocas ganas de celebración y recortes continuos por la tan despiadada crisis, esperamos que estas celebraciones sean al menos un periodo de tregua en el ánimo de todos.



Hace ya más de dos años que un grupo de vecinos de Getafe se reunieron para intentar cambiar la política local, con pocos medios o mejor dicho, sin ninguno. Hoy tenemos ya voz para comunicarnos gracias a la red y empieza a ser escuchada en los medios. Aspiramos a ir apareciendo cada vez con más representación en la vida pública de Getafe, y cómo no, participar en las fiestas es uno de los medios que, como vecinos, tenemos.



Para todos los vecinos, afiliados o no, simpatizantes o simplemente amigos que nos habéis preguntado si tendríamos caseta estas fiestas, para hablar de política mientras tomamos algo, lamentamos deciros, como ya habréis comprobado, que no. Y no han faltado ganas ni voluntad por nuestra parte.



Por segundo año consecutivo nos han denegado poner una caseta aplicando las normas que se establecieron por otros partidos para evitar que cualquier grupo nuevo, a pesar de que sea respaldado por un partido a nivel nacional, instale su propia caseta. Normas que premian la antigüedad de la formación a nivel local y la experiencia de tener caseta en años anteriores. Normas que premian a los de siempre y cierran puertas a todos los demás.



Pero de todo se aprende. Esta situación nos recuerda por qué estamos aquí, nos recuerda por qué hace más de dos años comenzamos a intentar cambiar las cosas. Hasta en fiestas podemos aprender lecciones.

domingo, 14 de marzo de 2010

LAS EMPRESAS PÚBLICAS, UN MODELO POLITIZADO

UPyD viene defendiendo una adecuada separación entre la Administración Pública y la Política. Desde esta visión hemos reclamado para nuestro municipio la eliminación de los cargos de confianza que en nuestro municipio suponen, según datos del sindicato CCOO, unos tres millones de euros a las arcas públicas del consistorio getafense.

Profundizando en esta línea, ampliamos esta propuesta para incluir a las empresas públicas. Como todos conocemos, en nuestro municipio tienen ese rango GISA (Getafe Iniciativas Sociedad Anónima), LYMA (Limpiezas y Medio Ambiente) o la EMSV ( Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda). Estas empresas son dirigidas no sólo por un consejo de administración formado por los diferentes miembros del Pleno Municipal, como corresponde a su rango, sino que los mandos intermedios de dichas empresas también son personas vinculadas a los partidos políticos tanto del Gobierno Municipal como de la oposición.

En los documentos aprobados en el último Congreso de UPyD encontramos la propuesta de evitar que los partidos utilicen las instituciones como “agencias laborales” para dotar de empleo a sus militantes. En la misma línea de despolitización del servicio público, el programa electoral con el que UPyD concurrió a las elecciones de 2008 propone un modelo de Administración Pública separada de la política, “profesional, transparente, responsable, evaluable, eficiente y eficaz, lo que es compatible con ser muy exigentes con la mejora constante de la calidad, eficacia y eficiencia de los servicios públicos, así como en la garantía de unas condiciones de acceso objetivas y rigurosas”. Este es el modelo que establece nuestra Constitución en su artículo 103.1.

Por ello, entendemos que los niveles de politización de las empresas públicas en Getafe vulneran la necesaria separación entre Administración y partidos políticos y defendemos la creación de mecanismos de control en los procesos de selección en estas empresas, así como la autonomía de gestión de los gerentes de estas empresas públicas cuyas actuaciones solo deben estar sujetas al control político del máximo órgano de decisión municipal, el Pleno.

Por último, no podemos dejar de mencionar otro aspecto mejorable en el funcionamiento de las empresas públicas: el reparto de tareas entre los socios de Gobierno PSOE e IU ha dado lugar a duplicidades entre las funciones de algunas concejalías y las empresas públicas de su área. Por ejemplo, en el reparto de las competencias entre la Concejalía de Medio Ambiente y la empresa LYMA se producen duplicidades o no está clara la distribución de funciones y el trasvase de cargos de confianza entre concejalías y empresas públicas es evidente. Por ello defendemos que se desvincule la gestión de las empresas de la dirección política de la misma, dotando a estas empresas de autonomía de gestión para llevar a cabo los objetivos fijados.

jueves, 4 de febrero de 2010

CARGOS DE CONFIANZA: EXIGIMOS TRANSPARENCIA

Pasados los años de alegre consumo de las Administraciones Públicas, ha llegado la hora de la austeridad y del gasto responsable. Esa hora no debería haber pasado nunca porque, teniendo en cuenta que las administraciones públicas se nutren de impuestos que, en muchos casos, cuesta mucho sacrificio pagar a los ciudadanos, tanto si hay crisis como si hay crecimiento, la responsabilidad debería haber imperado siempre. Pero ahora ya es ineludible; la necesidad de reducción del déficit público es perentoria y nadie puede cuestionar que hay que empezar por lo superfluo.

En la categoría superfluo una de las partidas que nos vienen a la mente en primer lugar es la de los cargos de confianza, figura de la que se ha abusado tanto en la Administración Central como en la Autonómica y en la Local. Antes de continuar, conviene aclarar que no deben confundirse los conceptos de cargos de libre designación y cargos de confianza. Los cargos de libre designación se refieren a puestos a cubrir por funcionarios por un sistema no objetivo de evaluación, utilizando la discrecionalidad del político de turno, aunque están sometidos a determinados límites en cuanto al grupo, titulación, etc. El Tribunal Supremo ha reiterado en un amplio número de sentencias que en las clasificaciones de puestos de trabajo, dichos cargos deben limitarse al mínimo, reservándose a puestos de carácter político. Las distintas administraciones han hecho caso omiso de la jurisprudencia sistemáticamente y recurren a la provisión de puestos mediante el sistema de libre designación con profusión, vulnerando así los principios de mérito y capacidad en aras de la fidelidad, el clientelismo y el nepotismo. Es una mala práctica, que tiene consecuencias negativas para el funcionamiento de las administraciones, pero no hablaremos hoy de ella, sino que nos limitaremos a los cargos de confianza.

Con este concepto se designa aquellos puestos ocupados por personas que, no siendo funcionarios ni personal laboral, acceden a la Administración Pública por decisión de los políticos, sin requisito alguno en cuanto a formación, titulación o prueba objetiva, en atención exclusivamente a la previsible fidelidad a su mentor y obviando los principios de mérito y capacidad que la Constitución establece para el acceso a la Administración Pública. El Tribunal Supremo ha puesto una limitación a este tipo de personal eventual consistente en la prohibición de la injerencia en las decisiones administrativas propias de los funcionarios y su adscripción a tareas de asesoramiento, consejo u opinión. Que se cumpla o no esta limitación, es cuestión a ver en cada caso. Para hacerse una idea de las tareas que desempeñan estos cargos de confianza, es muy ilustrativa y de obligada cita la clasificación que José Ramón Chaves, autor del Blog de Derecho Público de Sevach, efectúa de los mismos:

Se dividirían en cinco clases: consiglieris, condottieros, bárbaros, bufones y apátridas.

a)Los consiglieris son los asesores de alta retribución que desplazan con su asesoramiento a los técnicos. El problema es que en su función tienden a extralimitarse del mero asesoramiento y adentrarse en funciones directivas con desplazamiento de técnicos, secretarios e interventores.
b)Los condottieros son los que hacen el trabajo sucio por cuenta del político que los nombró. Asumen la cara amarga de las responsabilidades y dan su “vida política” por quien los nombra.
c)Los bárbaros son los que tienen enormes prejuicios hacia los funcionarios y no desperdician ocasión para proponer medidas de reestructuración de plantilla o para desprestigiarlos.
d)Los bufones son aquellos que disfrutan de tal condición de eventual por su condición de tiralevitas y adoradores de su amo. Le acompañan a todo tipo de saraos y actúan como relaciones públicas.
e)Los apátridas son los asesores que por avatares electorales han sido cesados en otra Administración y son “rescatados” por otra Administración del mismo color político para evitar que queden sin trabajo o que retornen a la vida privada sin oropel.


Por centrarnos en el Ayuntamiento de Getafe, desconocemos el reparto de los aproximadamente 50 cargos de confianza que actualmente tiene entre las distintas categorías de esta brillante clasificación sociológica. En realidad, los ciudadanos desconocemos todo lo que se refiere a ellos: Función que desempeñan, retribuciones, nombres, cupo de cada grupo político para proponer o nombrar...Sería un ejercicio de transparencia que el Gobierno Municipal y el partido de la oposición hicieran públicos estos datos; redundaría en beneficio no sólo de la transparencia sino también de la confianza en los políticos porque a estos datos iría acompañada la justificación de su existencia. Por ello, pedimos que se hagan públicos y pedimos a los ciudadanos que hagan valer su derecho a saber. Valoraremos entonces de cuántos podemos prescindir sin merma de la eficacia del servicio público que el Ayuntamiento está obligado a prestar y en beneficio de la atención a los gastos necesarios que se están dejando de hacer.