miércoles, 21 de abril de 2010

EL PORTAVOZ DE UPyD DEFIENDE QUE POR ENCIMA DE LAS CREENCIAS RELIGIOSAS ESTÁN LA CONSTITUCIÓN Y LA LAICIDAD

El portavoz de UPyD Madrid cree que los conflictos religiosos en las aulas podrían evitarse apostando decididamente por la laicidad efectiva en la educación pública y se ha mostrado partidario de una solución similar a la adoptada por las autoridades francesas.

El portavoz de UPyD Madrid cree que los conflictos religiosos en las aulas podrían evitarse apostando decididamente por la laicidad efectiva en la educación pública y se ha mostrado partidario de una solución similar a la adoptada por las autoridades francesas.

Con motivo de la polémica suscitada en las aulas del IES Camilo José Cela, en Pozuelo de Alarcón, Javier García Núñez, coordinador y portavoz territorial de Unión Progreso y Democracia, UPyD, se ha posicionado claramente por la "laicidad efectiva" en los centros públicos y concertados de la Comunidad de Madrid.

Según ha explicado el portavoz de UPyD en Madrid, "la Constitución apuesta por la laicidad del Estado cuando dice que ninguna religión tendrá carácter estatal pero parece que esta palabra asusta cuando no debería ser así". Javier García Núñez aclara que en su formación política entienden la laicidad simplemente como la separación entre el Estado y las confesiones religiosas, es decir, que el Estado carece de religión. "Nada tiene que ver con el anticlericalismo ni la irreligiosidad".

Desde la perspectiva de UPyD, en un Estado laico no se prohíbe que se exprese públicamente una determinada creencia religiosa ni que los creyentes practiquen sólo en privado su religión. Que una religión deba pertenecer al ámbito privado y no público quiere decir que los actos y edificios oficiales no pueden tener carácter o simbología religiosa. Esta concepción para nada va en contra de que cualquier persona exponga públicamente sus creencias siempre que lo haga pacíficamente.

En cuanto a la regulación de la libertad de expresión religiosa, el portavoz regional de UPyD ha expresado a título personal no estar de acuerdo con la regulación de la libertad religiosa mediante una ley ya que va en contra de la modernidad que necesitan las instituciones democráticas. "Pienso que en la escuela pública no deberían darse cursos de ninguna religión (aunque sí de historia de los religiones), como tampoco deberían exhibir profesores y alumnos símbolos religiosos ostensibles. Más allá de la polémica del velo en la escuela, y como única forma de asegurar la igualdad entre creyentes y no creyentes, creo necesario alcanzar un Estado realmente laico en el que desaparezcan los privilegios actuales de ciertas confesiones" ha concluido el portavoz regional de Unión Progreso y Democracia.

Javier García Núñez se ha mostrado a favor de una solución similar a la adoptada en Francia, “donde las demostraciones de religiosidad en lugares como la escuela pública están de más”. La ley gala al respecto no lo permite: por encima de las creencias religiosas y sus manifestaciones está la República francesa. Esa sería una fórmula idónea, según Javier García Núñez a aplicar en España.

El portavoz ha evitado, en este asunto concreto, involucrar al partido en esta posición dado que no constituye declaración oficial al respecto, y es una posición personal de Javier García Núñez, aunque compartida por Rosa Díez, que así lo ha declarado hoy mismo.

martes, 13 de abril de 2010

Una democracia imperfecta

Avance del documental "Una democracia imperfecta", sobre el sistema electoral español

domingo, 11 de abril de 2010

EL BLOG DE CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN

PROFILAXIS DE LA CORRUPCIÓN POLÍTICA: ÉTICA Y VOTOS

Lamentar la corrupción pero limitarse a combatirla apelando a la moralidad de las personas es similar a luchar contra la sequía sacando los santos de procesión. Esta costumbre presenta un riesgo adicional: así como en algunos pueblos tiraban al río el santo e incluso el Cristo si pese a las rogativas no llegaba la lluvia implorada, la persistencia y multiplicación de los casos de corrupción también puede llevar a tirar la ética a la basura. Pues en efecto, si los llamamientos a la moralización de la vida pública no dan resultado, ¿para qué sirve esa ética invocada a modo de jaculatoria milagrera? Para nada, debe de pensar la multitud convencida de que todos los políticos son unos corruptos, que la cosa no tiene remedio y que, por eso mismo, cuando vote apoyará al partido que menos le repela aunque sea tan corrupto como el otro: PSOE y PP, tanto monta monta tanto, como CIU y PNV y resto de la vieja sopa de letras.
La corrupción política no se resuelve con llamamientos a la ética, y empeñarse en hacerlo acaba perjudicando a la ética pública. Habrá que pensar en algo mejor, ¿pero en qué? Lo primero es ser conscientes de que siempre habrá políticos corruptos, del mismo modo en que hay empresarios y empleados que también lo son, y funcionarios, profesionales, periodistas, jueces, etc: gente que se enriquece ilícitamente, que defrauda o que no hace lo que dice hacer. La corrupción política es más grave, ciertamente, porque afecta a todos y traiciona la confianza depositada en los gestores y representantes públicos; llevada al extremo, destruye la democracia. No se trata pues de banalizar su importancia, pero sí de reconocer que los comportamientos corruptos están a la orden del día en todos los ámbitos de la existencia humana, y no es exclusiva de los políticos. Como no es posible erradicarlos, hay que prevenirlos y castigarlos si se producen (qué horror: castigar, que políticamente incorrecto).
Prevenir y perseguir la corrupción política si se produce: ahí está la clave. Y se trata de prevención en varios órdenes, para hacer la corrupción no imposible, sino más difícil y penalizada. En España, en concreto, hay que revisar a fondo las competencias urbanísticas de los ayuntamientos para dificultar la forma más usual, la ligada a recalificaciones de suelo y construcción. Además, hay que modificar el Código Penal para que sea posible, por ejemplo, que el juez suspenda automáticamente al político sospechoso de corrupción para que su permanencia en el cargo no agrave el caso ni legitime el delito. Por cierto, esta es una de las enmiendas al Código Penal que Rosa Díez ha presentado en la comisión del Congreso donde se estudia su reforma, y una enmienda que el PSOE ha rechazado… Pero además es indispensable profundizar en la mejora de la transparencia de la gestión. Por eso hay que cambiar la ley de financiación de los partidos políticos, que estimula claramente la corrupción como financiación ilegal (a menudo mezclada con el enriquecimiento personal); hay que despolitizar las cajas de ahorros, para impedir la sistemática condonación de créditos, el blanqueo de financiación ilícita y otros trucos habituales; hay que eliminar las empresas públicas y entidades superfluas o ineficaces, pues en muchos casos no sólo son un derroche, sino que están ligadas a prácticas corruptas tales como colocar a los amigos y clientes como “expertos” y “asesores”, u ocultar endeudamiento público a base de trasladarles deuda del ayuntamiento, diputación o comunidad. Hay, en fin, numerosas medidas que podemos adoptar para dificultar la corrupción y castigarla ejemplarmente. Entonces, ¿por qué no se adoptan?
La razón de esta pasividad es muy clara, y además es doble: los principales focos de corrupción de la vida pública, los partidos tradicionales, no están dispuestos a asumir ningún riesgo que amenace su control de las instituciones, pero además tampoco harán nada mientras millones de ciudadanos les voten a pesar de su clara complicidad en el mantenimiento de un sistema que no sólo tolera la corrupción, sino que la fomenta. En resumidas cuentas: PSOE, PP y sus socios nacionalistas no actuarán contra la corrupción, ni dentro de sus partidos ni en las instituciones, por las mismas razones por las que evitan mejorar la ley electoral, combatir el déficit público, despolitizar las cajas de ahorro, reformar el mercado de trabajo o asegurar una enseñanza pública de calidad. Y mientras reciban elección tras elección 24 millones de votos, no verán la necesidad de cambiar de actitud.
Conclusión: está muy bien invocar la ética e indignarse con los corruptos, pero no sirve de nada mientras combatamos la corrupción dónde y cómo hay que hacerlo: en las instituciones y en las elecciones. Con reformas legales y con votos.
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miércoles, 7 de abril de 2010

ELECCIONES AL CONSEJO LOCAL DE UPyD DE GETAFE

Según lo estipulado por las normas para la Elección de los Nuevos Consejos Territoriales y Locales, aprobadas el 22 de Diciembre de 2009 por el Consejo de Dirección de UPyD, se ha convocado Asamblea de la Agrupación de Getafe para la elección del Consejo Local, que se celebrará el día 24 de Abril, a partir de las 12 de la mañana, en la sede local de UPyD de la calle Carabanchel, 10.

La Agrupación de Getafe abarca el ámbito de la localidad de Getafe y a dicha asamblea están convocados todos los afiliados de la misma en uso de sus derechos.

A partir del día 4 de Abril se abrió el plazo de 10 días, que termina el día 14, para presentar candidaturas al Consejo Local.

lunes, 5 de abril de 2010

UPyD exigirá a PSOE y PP reformar la Ley Electoral para pactar ayuntamientos y autonomías

MADRID, 4 Abr. (EUROPA PRESS)

La portavoz nacional de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, ha anunciado que su partido exigirá al PSOE y al PP una profunda reforma de la Ley Electoral (LOREG) cuando haya que negociar Alcaldía y Gobiernos autonómicos tras las elecciones locales de 2011.

En una entrevista con Europa Press, Rosa Díez explica que UPyD acudirá a los comicios autonómicos y municipales de 2011 con intención de presentarse en todas las comunidades autónomas en liza, en todas las capitales de provincia y en todas las localidades de más de 50.000 habitantes.

Presentar todas esas candidaturas y celebrar primarias para todos los 'números uno' exigirá un esfuerzo a UPyD pero, a cambio, le permitirá llegar al 52 por ciento del electorado y ser visible para el conjunto de la población española.

SUPERAR A IU

Su objetivo es repetir y superar sus registros de las elecciones europeas de 2009, e incluso se ve en condiciones de superar a la que hasta ahora viene siendo la tercera fuerza de ámbito estatal, Izquierda Unida. "En las europeas ya fuimos la tercera fuerza nacional en 32 capitales de provincia y creemos que sociológicamente estamos ahí", comentó.

Pero más allá de su porcentaje de voto, UPyD quiere ser "determinante" en 2011. Calculan que entrarán en todos los parlamentos autonómicos y que incluso serán un partido decisivo en Madrid, Asturias, La Rioja, Cantabria y ciudades de Andalucía, las dos Castillas o la Comunidad Valenciana.

Y, siendo clave, la dirección nacional de UPyD enfocaría las negociaciones poselectorales con una condición previa: la reforma de la Ley Electoral de 1985, pero no sólo retoques cosméticos, sino un cambio en profundidad para corregir la proporcionalidad del sistema, en la línea de lo que propuso el Consejo de Estado y que los dos partidos mayoritarios han rechazado recientemente en el Congreso.

"Nuestro partido nació para defender el Estado y eso requiere modificaciones legislativas importantes, lo que a su vez precisa de una necesaria y urgente reforma del sistema electoral, que es el que pervierte el resto de las instituciones y del que se derivan muchas insuficiencias e injusticias", argumenta Rosa Díez.

A su juicio, la reforma de la Ley Electoral no es una propuesta reservada para las próximas elecciones generales, sino que es "una condición nacional previa" que estará en juego en todos los sitios donde UPyD sea necesario.

Díez entiende que las negociaciones de pactos poselectorales en 2011 no pueden limitarse a "alcantarillas, o cositas pequeñas", sino que deben incluir cuestiones de Estado ya que su formación sólo va a negociar con "partidos nacionales" que, como tales, "han de tener una misma posición sobre política nacional".

Admite que esa condición puede dejar a UPyD fuera de la gobernabilidad de municipios y comunidades autónomas pero insiste en que su preocupación no es entrar en los Gobiernos sino condicionar la política. "Nuestros votos valen cambios políticos, no concejalías ni cargos municipales", proclamó.

Según asegura, hace unos meses políticos y periodistas la miraban incrédulos cuando se mostraba convencida de que UPyD será clave en 2011 pero "todos" los diputados, del PP y del PSOE, "están en el cálculo" y le preguntan diariamente quiénes son sus representantes en cada circunscripción y que harán en las negociaciones de pactos poselectorales.

En su opinión, UPyD se nutre de votantes de distintas opciones, del PSOE, de IU y del PP, pero también hay mucho voto joven, voto en blanco y parte de la abstención. Las periódicas noticias sobre disidencias internas no le preocupan e incluso señala que, si se siguieran esas informaciones de "determinada prensa", resultaría que UPyD ha perdido más cuadros que los que tenía.

Como "cara visible" de UPyD, asume que es objeto de crítica para tratar de "dañar al partido", pero cree que "no hay argumento político, sino descalificación personal".

Al mismo tiempo destaca que su valoración en las encuestas supera la del presidente del Gobierno y la del jefe de la oposición: "Se me valora porque se valora lo que hace el partido, pero también porque los ciudadanos entienden lo que digo, estén o no de acuerdo, y como lo entienden, creen que hay honestidad -argumentan-. En cambio, los ciudadanos dicen que no comprenden a Rajoy y castigan sus movimientos tácticos, que generan desafección".

No obstante, Díez reconoció el "inconveniente" que supone que sus candidatos a las autonómicas y municipales del próximo año no sean conocidos a priori, si bien considera que esto "no se arregla" con fichajes estrellas, sino con el trabajo que los diputados, alcaldes y concejales realicen una vez en las instituciones. "Esto lo cura el tiempo", remachó.

Desde su nacimiento en 2007, UPyD ha recabado el apoyo de numerosas personajes públicos, como el filósofo Fernando Savater, los escritores Mario Vargas Llosa o Álvaro Pombo o el dramaturgo Albert Boadella.

Preguntada por la posibilidad de incorporar a José María Fidalgo, ex secretario general de Comisiones Obreras (CC.OO.) y colaborador en actos de UPyD, Rosa Díez explicó que el ex sindicalista es su "amigo personal" y "nunca" se le ocurriría decirle "lo que tiene que hacer" en este sentido, "ni en público ni en privado".

"Somos tan amigos que siempre respetaré lo que haga", manifestó la líder de UPyD, quien, sin embargo, quiso dejar claro que las puertas de su partido están "abiertas" en el caso de que Fidalgo quisiera afiliarse al mismo.

En el supuesto de que lo hiciera, también tendría opción de ser candidato; eso sí, recordó que tendría que presentarse a las primarias y competir "en igualdad de condiciones" con los demás aspirantes.

Por último, negó una vez más que ella vaya a ser candidata a la Alcaldía capitalina -"que no se agobien", dijo a socialistas y 'populares' madrileños-, y subrayó que el cabeza de lista saldrá de unas primarias, a las que se presentará "más de uno".